Columnas
2009-11-29
1703 lecturas

Marcela
especial para G80

¿Por qué la noticia de tu muerte me impactó de esta manera?

Me llamo Marcela, pero también fui Leonor. Tuve ese nombre a fines de los ochenta, cuando con algún atraso en las luchas universitarias, creamos en “La Placa”, una base mirista, que tenía ganas de disputar  el  protagonismo que en sociales tenían los miristas renovados. Ellos, no eran como nosotras,  que nos habíamos quedado del lado de los “consecuentes”. Consecuencia que debe haber durado un par de diarios murales y acciones de panfleteo, ya que,  al poco tiempo del camino de la revolución,  seguimos  el atajo de la dispersión. Nos “fuimos pa la casa”, como se decía en la jerga de esos días.

En esos tiempos yo sabía de ti, obvio, porque eras un mítico dirigente mirista que movía  multitudes, y también porque te habías quedado del lado de los que habían decidido entregar las armas. Sabía de ti por las compañeras que no paraban de hablar de lo guapo que era el Toño Román y, que, no sin cierta envidia, admiraban y sabían de tus novias.  Yo escuchaba, pero esa parte hacía como que no la oía, pues yo no podía ser frívola y preocuparme de esas cosas. Yo era de las que, siendo casi niña y sin  haberle ganado a nadie, gritaba furiosa en el estadio Nataniel: “Ortega, Ortega, las armas no se entregan!!”

Si lo gritábamos, era, supongo yo, porque frevientemente lo creíamos. Igual que ustedes que creían, supongo yo, que ya era el tiempo de hacer otras cosas para cambiar este país. Y eso no significaba claudicar; como se decía en ese tiempo.  

..Y luego, ¿la democracia?, ¿la derrota?.. en fin, luego la vida que parece que nos pasó a todos y nos encontró en las trincheras cotidianas, pagando la luz, el agua, el dividendo, viendo como hacer las monedas pa’  mandar a la niña al cole, haciendo política por mail  o pensando que cresta hacer con nuestros fondos provisionales: A, B,C, D, Enetenetu capenanenu.  

Y así muchos de nosotras/os nos quedamos siempre mirando pa’ atrás. Como las estatuas de sal.

Como si sólo hubiésemos estado realmente vivos en aquellos tiempos, cuando despertarse era tener un día más para derrocar al tirano, para construir el socialismo en Chile.

Yo quiero saber ¿que pasó?, si un día estuvimos tan ciegos de futuro y si hoy es tan necesario mirar para adelante.  

Paradojalmente, vine a conocerte “en persona” sólo hace dos años atrás, para la revolución  pinguina, cuando ambos éramos espectadores en la asamblea que los estudiantes hicieron en el liceo para decidir si la toma seguía o terminaba y nos presentó la Mariela, otra hermosa y legendaria compañera. No dije más que mucho gusto y pensé que sentirías tú, y los otros dirigentes emblemáticos de los ochenta que también estaban entre los apoderados mirando, como yo, esa historia de pingüinos, desde las butacas.     

Y así, casi sin conocerte,  no logro entender porque la noticia de tu muerte me impacto de esta manera. Y es curioso para mí sentir que a varios nos remece  de la misma forma. Porque tu muerte, la tuya, y, quizás deba pedirte perdón por eso, dejó de ser un gesto individual y se convirtió en algo como un grito colectivo, otra muerte que nos interpela en los  sueños, en los proyectos, en lo que hicimos a medias, en los sectarismos, en fin… tu muerte trae al presente el pasado que esta vivo,  que aún hoy nos inquieta y nos obliga a preguntarnos por el futuro.

Yo no quiero que tu muerte quede en rito, en  sacrificio. Entonces además de llorar, de darte las gracias, me queda comprender. Comprender-nos, en el sentido de abarcarnos y entendernos. ¿En el sentido de volver a  tendernos  manos, puentes y pancartas?

No lo sé, sólo me parece que serás de aquellos que vivirán para siempre.

Marcela, Noviembre de 2009.

Comenta con ayuda de Facebook(*) (Habilitado el 11 de diciembre del 2009): ¡OJO! Se puede comentar escribiendo un mail (no se muestra es solo para validacin) o con cuenta de Facebook.


(*)Algunas versiones de Internet Explorer bloquean esta herramienta social, sugerimos navegar con Firefox, Safari, Opera, Chrome u otro navegador web para hacer y leer los comentarios



1.704 lecturas en total tienen las 1 columnas de Marcela con 1.704 lecturas en promedio por columna
Columnas de Marcela
2009-11-29
¿Por qué la noticia de tu muerte me impactó de esta manera?
1704 lecturas




Hay 31 usuarios visitando www.generacion80.cl

ltimas Columnas
Vengo de un pueblo pequeño... que se llama Til Til por Vólker Gutiérrez
Tierra: medio siglo de la Ley de Reforma Agraria por Manuel Riesco
2016, Venezuela en la encrucijada. La grave crisis económica, social y política por Orlando Caputo
La Codelco de Eduardo Engel por Julián Alcayaga
Venezuela: crisis para todo uso por Ángel Saldomando
Otras noticias
2017-08-01
LUN DESTACA INVESTIGACIÓN EN FUSIÓN NUCLEAR DE LA CChEN
2017-07-27
CONMEMORAN LOS 50 AÑOS DE LA TOMA DE LA UC
2017-07-26
OFICIALIZAN LA POSTULACIÓN DEL FÍSICO LEOPOLDO SOTO NORAMBUENA