2009-11-07 435 lecturas
Orlando Caputo
especial para G80
Una interpretación de la crisis opuesta a la de Manuel Riesco
Nuestro estimado amigo Manuel Riesco ha insistido en varios eventos y en sus publicaciones, en caracterizar la crisis actual, como crisis financiera. En realidad, la mayoría de los economistas, incluyendo algunos Premios Nóbel, la caracterizan así. Para nosotros, la crisis estalla como crisis financiera. Pero la explicación de la crisis no puede quedarse en la descripción de cómo se presenta este acontecimiento. Se debe ir a las causas fundamentales que explican las últimas crisis del capitalismo, y en términos muy concretos, las causas de la actual crisis.
En documentos anteriores y polemizando con Manuel en un seminario de hace algunos meses sintetizábamos nuestra interpretación en los siguientes términos:
“En nuestra interpretación teórica e histórica de la actual crisis de la economía mundial, -diferente y opuesta a la caracterización simple como crisis financiera-, partimos de constatar que a nivel de la economía mundial, las ganancias de las grandes empresas trasnacionales productoras de bienes y servicios, se han incrementado a partir de mediados de los 80 y se han mantenido elevadas en los últimos años, previo al inicio de la actual crisis económica mundial.
Estas elevadas ganancias transformaron a estas empresas en prestatarias netas del sistema financiero. Sus nuevas inversiones, así como la compra de otras empresas y fusiones han sido financiadas en gran parte con recursos propios provenientes de sus grandes ganancias. Las empresas productoras de bienes y servicios dejaron de ser un sector significativo para las inversiones del sector financiero. Debido a ello, el sector financiero orientó sus recursos hacia las empresas tecnológicas en la década de los noventa, provocando el boom de las empresas punto com., cuyas masivas quiebras se constituyeron en una de las causas fundamentales de la crisis económica mundial de 2001.
En la década actual, se suman a las grandes ganancias de las empresas productoras de bienes y servicios, los importantes y crecientes recursos de fondos soberanos y las incrementadas reservas internacionales provenientes de la economía real. Para superar la crisis de 2001, estos grandes fondos financieros generados en la economía real fueron orientados hacia la construcción habitacional acompañados de masivos créditos hipotecarios.
Estas elevadas ganancias de las grandes empresas trasnacionales productoras de bienes y servicios, son resultado de la globalización actual de la economía mundial en las últimas décadas, producto de una profunda redistribución de la producción y del ingreso a nivel mundial a favor del capital a costa de los salarios y de la renta de recursos naturales. .
En nuestra interpretación del inicio y del desarrollo de la actual crisis mundial, le asignamos un papel fundamental a la contradicción capital- trabajo y a la contradicción entre capital-recursos naturales, en oposición a la caracterización como crisis financiera, que remite a una contradicción entre fracciones del capital, que en nuestra interpretación tiene una significación menor.
El Fondo Monetario Internacional fue el primero que empezó a caracterizar esta crisis, así como crisis anteriores, como crisis financieras. Caracterización que es ampliamente asumida por la academia y por los medios de comunicación. El Fondo Monetario Internacional, al caracterizar la crisis como crisis financiera, pretender ocultar el dominio de las grandes empresas trasnacionales sobre la economía mundial y el incremento de la explotación de los trabajadores a nivel de las empresas de los países y a nivel de mundial. Pretende ocultar también la explotación creciente de los recursos naturales y la apropiación de las rentas de dichos recursos.
Orlando Caputo Leiva 6 de noviembre de 2009
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