Deprecated: mysql_connect(): The mysql extension is deprecated and will be removed in the future: use mysqli or PDO instead in /home/g80cl/public_html/Connections/conexportal.php on line 9
Columna G80: Sergio Grez : La huesera de la gloria
Columnas
2015-09-24
1713 lecturas

Sergio Grez
colaboraci贸n de Ricardo Frodden

La huesera de la gloria

“Cuando el ejército chileno marchaba hacia el enemigo y las bandas ponían en juego sus instrumentos, los capellanes bendijeron la tropa, la cual conforme a Ordenanza se hincó, con una rodilla a tierra, y entonces el virtuoso sacerdote don Ruperto Marchant Pereira, que era uno de los capellanes, alzando las manos con profunda y comunicativa emoción pronunció estas palabras:
́Hermanos: antes de morir por la Patria, elevad el corazón a Dios'”1.


Así describió el historiador chileno Gonzalo Bulnes uno de los momentos previos a la batalla de Tacna o del Campo de la Alianza, donde perecieron o quedaron heridos, el 26 de mayo de 1880, varios miles de soldados chilenos, peruanos y bolivianos.


Restos humanos de chilenos, peruanos y bolivianos caídos en 26 de mayo de 1880. Colección Museo Nacional (Santiago de Chile).

La foto que observamos muestra una parte de los restos de los que allí cayeron defendiendo, con la bendición de la Iglesia, a sus respectivas patrias2.

¿Sus patrias? ¿Qué patria defendían los quechuas, aymarás, cholos, “rotos” y “huasos” enrolados en los ejércitos beligerantes? ¿La de sus amos latifundistas y mineros o la de sus comunidades ancestrales? ¿La de los caudillos militares, aquella que les habían inculcado en el servicio militar y en la Guardia Nacional, o la “patria” como simple expresión del amor al terruño?

Todo parece indicar que cuando estalló la Guerra del Salitre o del Pacífico, el sentimiento nacional estaba más desarrollado en Chile que en Perú o Bolivia, lo que explica, al menos en parte, el triunfo de las armas chilenas. Pero este sentimiento no era muy antiguo ni había brotado espontáneamente. Como todos los fenómenos sociales, el patriotismo chileno tenía un carácter histórico, fruto de determinadas condiciones inscritas en la temporalidad. La prueba es que cuarenta años antes –durante la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana-, casi todos los “rotitos” y “huasos” habían sido conducidos a la fuerza (muchas veces laceados) hacia el norte.

Sin embargo, en 1879 los alistamientos voluntarios se contaron por miles. El cambio de actitud de la masa popular era el resultado del notorio progreso que experimentaba la construcción del Estado nacional en Chile. El servicio militar en la Guardia Nacional, el disciplinamiento del “bajo pueblo” por medio de la pena de azotes, los trabajos forzados, las papeletas en las zonas mineras, las jaulas rodantes del ministro Portales, la instalación de jefes militares sobre la jurisdicción de los principales yacimientos mineros, instrumentos todos al servicio de la proletarización y la mantención de la dominación oligárquica, así como la paulatina extensión a lo largo del territorio nacional de los aparatos de Estado, la acción de la Iglesia y de la escuela, la difusión de símbolos patrios y la celebración de ciertas efemérides, estaban dando frutos.

También es necesario considerar que, a pesar de sus contradicciones, el mestizaje étnico y cultural había creado significativos vínculos entre la elite y el “bajo pueblo”. Se ha postulado con buenos argumentos que la transhumancia de los peones, obligados a “correr tierras” en busca de trabajo, habría contribuido a generar en ellos una noción más amplia de su espacio de pertenencia, que coincidía con el núcleo básico del “Chile histórico” (el Norte Chico y el Valle Central). Su movilidad física llevó a estos trabajadores nómades a reconocer o construir una cierta afinidad cultural con otros sectores populares de otros puntos del país, aproximándose con el paso del tiempo a los valores comunes de la “chilenidad”3. Este sentimiento y mixtura cultural alcanzaría su coronación durante la Guerra del Pacífico porque las identidades siempre se construyen diferenciándose del “otro” y las guerras –aunque nos repugne aceptarlo- son momentos fuertes en la configuración de las identidades nacionales.

¿Qué sintió entonces el niño vestido de marinero al contemplar esta montaña de cadáveres? ¿Orgullo nacional, tristeza o indiferencia? ¿Imaginó su Patria (cualesquiera que haya sido) más gloriosa, más digna, más suya al constatar el sacrificio consentido por sus compatriotas? Y al crecer, ¿se anidaron en su espíritu los sentimientos patrioteros de odio y menosprecio por los enemigos de su Estado-nación?, o tal vez, ¿se rebeló contra el militarismo y el chovinismo y practicó la fraternidad por encima de las fronteras como lo hicieron centenares de obreros peruanos y bolivianos que prefirieron enfrentar la alta probabilidad de otra matanza –esta vez en diciembre de 1907 en Iquique- antes que abandonar en la Escuela Santa María a sus hermanos chilenos?

Nada sabemos acerca del niño de esta foto, pero su imagen meditabunda de los horrores de la guerra quedó archivada como un mensaje para las futuras generaciones que conviene rescatar y difundir.

Es verdad -como dice Toynebee- que la guerra ha existido desde el surgimiento de la civilización y ha acompañado al hombre a través de la historia, pero es igualmente cierto –como plantea el mismo autor- que la guerra siempre ha sido la causa del fin de las civilizaciones4. Enfrentados al inicio del tercer milenio, cuando la globalización y la mundialización parecen engendrar una sola gran civilización –la del conjunto de la humanidad-, los hombres y mujeres de la nueva era que está naciendo tienen en sus manos la posibilidad –única en la historia- de hacer, de este nuevo parto civilizatorio, un alumbramiento menos doloroso que nos ahorre futuras hueseras de gloria.

Notas

1 Gonzalo Bulnes, Guerra del Pacífico, vol. II, Santiago, Editorial del Pacífico S.A., 1955, pág. 169.
2 Esta imagen la encontramos en el Archivo Fotográfico del Museo Histórico Nacional de Santiago de Chile. Aunque en dicho repertorio no se precisa ni la fecha ni las circunstancias en la que fue tomada, investigando otras fuentes pudimos descubrir que esta y otras vistas similares, fueron tomadas el 26 de mayo de 1912, con motivo del 32o aniversario de la Batalla de Tacna, ocasión en la que las tropas chilenas de ocupación (Regimiento de Lanceros general Cruz), colocadas bajo el mando del general Del Solar, realizaron una ceremonia para dar sepultura en una cripta levantada en el mismo sitio a muchos cadáveres de soldados que aún permanecían insepultos. Zig-Zag, No387, año IV, Santiago, 20 de julio de 1912. Como se observará, los cuerpos momificados de algunos soldados por efecto de las condiciones medioambientales del desierto, fueron colocados en las rejas del recinto funerario para, seguramente, provocar mayor efecto dramático a ese acto solemne.
3 Esta hipóteis ha sido formulada por Julio Pinto Vallejos en “¿Patria o clase? La Guerra del Pacífico y la reconfiguración de las identidades populares en el Chile contemporáneo”. (Ponencia presentada en las XV Jornadas de Historia Económica organizadas por la Asociación Argentina de Historia Económica y la Universidad Nacional del Centro, Tandil, 9 al 11 de octubre de 1996).
4 Los plantemientos de este autor fueron desarrollados originalmente en su obra A study of history. Algunos extractos fueron publicados bajo el título War and Civilization. Al escribir este comentario he tenido a mano su versión francesa: Arnold J. Toynbee, Guerre et civilisation, Paris, Gallimard, 1973.


Sergio Grez Toso
Universidad de Chile

Comenta con ayuda de Facebook(*) (Habilitado el 11 de diciembre del 2009): ¡OJO! Se puede comentar escribiendo un mail (no se muestra es solo para validaci髇) o con cuenta de Facebook.


(*)Algunas versiones de Internet Explorer bloquean esta herramienta social, sugerimos navegar con Firefox, Safari, Opera, Chrome u otro navegador web para hacer y leer los comentarios



46.507 lecturas en total tienen las 18 columnas de Sergio Grez con 2.584 lecturas en promedio por columna
Columnas de Sergio Grez
2015-09-24
La huesera de la gloria
1714 lecturas

2015-03-16
La tragedia de Valpara铆so causas profundas y reacci贸n ciudadana
1459 lecturas

2015-01-15
La izquierda chilena y las elecciones: una perspectiva hist贸rica (1882-2013) (Parte III y final)
2194 lecturas

2015-01-12
La izquierda chilena y las elecciones: una perspectiva hist贸rica (1882-2013) (Parte II)
3008 lecturas

2015-01-08
La izquierda chilena y las elecciones: una perspectiva hist贸rica (1882-2013) (Parte I)
2886 lecturas

2014-11-03
El MIR Chileno: Balance esencial a cuarenta a帽os de la ca铆da en combate Miguel Enriquez
2631 lecturas

2014-09-11
Salvador Allende en la perspectiva hist贸rica del movimiento popular chileno
1784 lecturas

2014-04-19
Las causas profundas de la tragedia de Valpara铆so
2305 lecturas

2013-08-14
González Vera: de muchacho anarquista a hombre de izquierda*
2102 lecturas

2012-12-21
A 105 a帽os de la masacre
3551 lecturas

2012-05-18
Una historia para el presente y el futuro
2903 lecturas

2012-01-12
Chile 2012: el movimiento estudiantil en la encrucijada
4483 lecturas

2011-09-04
Un nuevo amanecer de los movimientos sociales en Chile
3245 lecturas

2010-12-27
Reacciones ante una interpelaci贸n a prop贸sito del ''caso bombas''
2757 lecturas

2010-08-20
La Huelga de Hambre de los Presos Pol铆ticos Mapuche y el pueblo de Chile
2201 lecturas

2009-12-25
La Cruzada macarthista del fiscal Ljubetic
2434 lecturas

2009-11-23
La guerra social
2412 lecturas

2009-11-05
Justicia Militar en Causas Mapuche
2438 lecturas




Hay 18 usuarios visitando www.generacion80.cl

騦timas Columnas
Vengo de un pueblo peque帽o... que se llama Til Til por V贸lker Guti茅rrez
Tierra: medio siglo de la Ley de Reforma Agraria por Manuel Riesco
2016, Venezuela en la encrucijada. La grave crisis econ贸mica, social y pol铆tica por Orlando Caputo
La Codelco de Eduardo Engel por Juli谩n Alcayaga
Venezuela: crisis para todo uso por 脕ngel Saldomando
Otras noticias
2017-08-01
LUN DESTACA INVESTIGACI脫N EN FUSI脫N NUCLEAR DE LA CChEN
2017-07-27
CONMEMORAN LOS 50 A脩OS DE LA TOMA DE LA UC
2017-07-26
OFICIALIZAN LA POSTULACI脫N DEL F脥SICO LEOPOLDO SOTO NORAMBUENA